14 Aug
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La homocisteína es un aminoácido azufrado que está adquiriendo cada vez más importancia por su relación con las patologías cardiovasculares.

La hiperhomocisteinemia es considerada un factor de riesgo cardiovascular.  Puede ser combatido por medio de una dieta saludable rica en vitaminas del grupo B (concretamente B12, B9, B6) y elementos traza como el magnesio.

Homocisteína ¿qué es?

La homocisteína es un aminoácido azufrado que interviene en el metabolismo celular. Es un metabolito resultado principalmente del metabolismo de la metionina y de la serina.

Homocisteína alta

Para que exista una correcta función de las enzimas implicadas y no dar lugar a un incremento de este aminoácido, hiperhomocisteinemia. Es fundamental la intervención de una serie de cofactores, entre ellos; las vitaminas B12, B9 (ácido fólico), B6, además de minerales como el magnesio.

La relevancia del control de la homocisteinemia (niveles de homocisteína en plasma) es debida a la relación que tienen los niveles altos de homocisteína con las enfermedades cardiovascularescerebrovasculares.

Los mecanismos moleculares implicados son debidos a los efectos que tiene sobre las células por medio del incremento del estrés oxidativo, que dan lugar a daño endotelial y neuronal, entre otros.

Cuáles son los niveles de normales de homocisteína

La prueba de homocisteína mide qué cantidad de homocisteína hay en la sangre. El cuerpo utiliza la homocisteína para producir proteínas. Normalmente, la vitamina B12, la vitamina B6 y el ácido fólico descomponen la homocisteína y la transforman en otras sustancias que el cuerpo necesita. 

Por ello, lo normal es que quede muy poca homocisteína en el torrente sanguíneo. Sin embargo, cuando un paciente presenta niveles altos de homocisteína en la sangre, puede suponer un signo de una deficiencia de vitaminas, una enfermedad del corazón o un trastorno hereditario (por lo general, poco común).

Homocisteína total en plasma

La concentración normal de homocisteína en sangre es de 5 a 12 µmol/L(7,8).

Vitamina B12, B9 y homocisteína

Diferentes estudios han demostrado que la hiperhomocisteinemia se encuentra en concentraciones inversamente proporcionales a los niveles de folato y B12, viéndose más afectadas las personas mayores, ya que son una población de riesgo en términos de malnutrición.

Los déficits de estas vitaminas conducen a un estado de prooxidativo, secundario a una elevación de los niveles de homocisteína en sangre.

Esta hiperhomocisteinemia produce daño endotelial además de ser protrombótica, por efecto de la formación de EROs, siendo los niveles de homocisteína un factor de riesgo cardiovascular independiente.

Homocisteína y alimentación

Los niveles de homocisteína en sangre se han relacionado con el estilo de vida, la localización geográfica y el consumo de tóxicos como el alcohol y el tabaco.

En el estudio SÉNECA se valoraron los diferentes estilos de vida con los niveles de B12-6-9. Además de otros factores de riesgo y hábitos tóxicos. 

En este estudio longitudinal prospectivo se pudo observar como en el caso de los consumidores habituales de alcohol, los niveles de homocisteína se mantenían más elevados que en los no consumidores, salvando los consumidores de cerveza en los que no se observó asociación.

Se observó de la misma forma que tanto los fumadores como los exfumadores mantienen niveles más altos de homocisteína que los que nunca han fumado.

En el estudio también se mostró que existía una distribución norte-sur respecto a la concentración de homocisteína. Así como de los niveles de vitamina B12 y de folatos (B9), encontrándose los mejores parámetros en los países mediterráneos.

Homocisteína y edad

Los estudios han encontrado que las personas mayores muestran niveles de homocisteína más elevados con respecto al resto de la población. Es posible que esto sea debido a la convergencia de varios factores que condicionan y favorecen estos niveles más altos, entre estos factores tenemos:

  • Consumo crónico de alcohol y tabaco.
  • La edad.
  • Polifarmacia.
  • Enfermedades crónicas.
  • Problemas dentales que dificulten una alimentación adecuada.
  • Personas mayores con nivel socioeconómico bajo.

Todos estos factores conducen a una disminución de los niveles de B12 y folatos en sangre. Como consecuencia de este déficit, se produce una disminución del metabolismo de la homocisteína, permitiéndose así, que se incrementen los niveles de homocisteína en sangre que dará lugar, si no se neutralizan, a daño endotelial e incremento del riesgo cardiovascular.

Por ello, es importante educarnos y educar a nuestros mayores en unos hábitos de alimentación saludable y equilibrada. Una dieta que contenga alimentos ricos en vitaminas como son las frutas y verduras para los folatos y el consumo de productos cárnicos, huevos… en el caso de la vitamina B12 Para los veganos existen, en el caso de que los niveles sean bajos, complementos de vitaminas que suplen las necesidades del organismo.

¿Cómo mantener unos niveles adecuados de homocisteína?

Hemos visto los riesgos que supone tener unos niveles elevados de homocisteína. Además, se ha inferido desde los estudios que la mayor asociación a estos niveles elevados está relacionada con el estilo de vida, los hábitos tóxicos y la edad.

Con estos datos, ya podemos dar respuesta a la pregunta. Es tan sencillo como modificar nuestros hábitos y estilo de vida, para mantener a raya la hiperhomocisteinemia.

En lo que concierne a la edad, siendo cierto que a mayor edad mayor es la concentración de homocisteína, parece que en muchas ocasiones estos niveles elevados están asociados a unos niveles bajos de folatos y B12, siendo por tanto y de nuevo la dieta el factor clave.

En muchas ocasiones, se opta por el consumo de complementos vitamínicos. No obstante, debemos tener en cuenta que muchos otros micronutrientes esenciales son fundamentales para una correcta función celular y los encontramos en los productos que nos ofrece la naturaleza. Por este motivo, la dieta debe ser la fuente principal tanto de macronutrientes como de micronutrientes, pudiéndose reforzar con la suplementación vitamínica, mineral, proteica…

Conclusiones

La homocisteína está adquiriendo en las últimas décadas un papel preponderante en la enfermedad cardiovascular. Hasta el punto de considerarse un factor de riesgo independiente.

Además, también se asocian los niveles de homocisteína con la diabetes mellitus y el síndrome metabólico.

La medición de sus concentraciones en sangre puede estar indicada, sobre todo, en pacientes con eventos cardiovasculares, con el fin de valorar el pronóstico, pero también se está empleando su medición para prevención primaria de los FRCV.

La alimentación es el pilar fundamental para el control de los niveles de homocisteína en sangre para la mayoría de los pacientes.

Fundación René Quinton
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